martes, 18 de noviembre de 2008

Lo que me he encontrado después de comer

Acabo de comer, y en ese ratillo que los españoles de bien dan una cabezadita, los capillitas apretensis (también llamados cofradus hartibilis) nos ponemos a ver los blogs de los amigos en los interneses, voy y me encuentro con esto que os voy a contar.
El Abuelo es un tío majete, que tiene bien a asomarse a una ventana en la red cada día, y deleitarnos unas veces con su sentimiento cofrade, otras rebozándose en cariño hacia su novia, y otras dándonos en los ojos con bellas estampas de su vida. Habla, o mejor dicho, escribe, como un Abuelo, regocijándose en sus orígenes y en lo que ha mamado de tiempos pasados. En ese barrio Fígares que cuando yo lo conocí aún estaba lleno de casitas con escaleras de cinco peldaños al gusto británico, vamos, lo que hoy se llama una unifamiliás adobada. Recreándose en fotos en blanco y negro de los padres de sus padres (en su familia el único abuelo es él) que uno las ve y le vienen a la mente hasta los olores de la infancia.
El Abuelo tuvo un fugaz pero intenso paso por la que entonces ni era cuadrilla de la ilusión ni era ná de ná, porque entonces éramos en anteproyecto de un proyecto. Entonces ni siquiera sabíamos donde queríamos ir, y mucho menos llegábamos a saber donde queríamos llegar. Su paso fue fugaz, y no tengo muy claro las causas por las que no lo alargó, pero en cualquier caso el Abuelo fue de los pocos que tuvo la decencia de decirme a la cara esto de "este año no cuentes conmigo", y que desgraciadamente es tan poco frecuente.
Y ahora el tío, sin despeinarse, va y se levanta una mañana y suelta esto...
Pues Abuelo, te voy a decir un par de cosas: Me importa tres carajos si sales en el Despojao, si te vas a Almuñécar o te vas al cuerno, esta es tu casa, aquí tienes aún caliente el sitio que te ganaste ahí debajo, la gente vieja aún te recuerda y recuerda tus arranques de raza devota hasta cuando estábamos ensayando. Tú eres uno de los privilegiados que se pueden considerar bajo el amparo de ese manto, de ese palio y de Esa Madre, y por muy lejos que te vayas, siempre serás un ilusionado más, así que aunque empujes en otro palo el Domingo de Ramos... DEJATE VER MÁS, CANALLA. Al final, antes o después volverá el hijo pródigo y allí estaremos para recibirte.
A todo esto, tú y yo tenemos una cuenta pendiente, jejejejeje.
Pues bueno, que aquí os dejo el enlace y que lo disfrutéis. Muchas gracias Abuelo.
LA VENTANA DEL ABUELO

5 comentarios:

costalero gruñón dijo...

veo la pantalla borrosa, préstame un pañuelo...un abrazo hermano, un abrazo...

Guillermo Padilla dijo...

El Abuelo sin duda alguna algún día volverá, y él lo sabe, porque quiere a esa Madre tanto o más que cualquiera de nosotros.Luis estás en deuda con todos nosotros, vuelve pronto que te esperamos.

costalero gruñón dijo...

nunca digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre,...cuando Ella quiera, Guille, cuando Ella quiera...

un abrazo

Moli dijo...

Grande siempre Luis. Algún día sacarás a la Madre del Darro en su palio de cajón, pq tú la preferiste a ella aunque tus amigos se fueran con el Señor.
Luego, entre unas cosas y otras, no pudo ser, pero SERÁ, QUERIDO LUIS, SERÁ!!!

costalero gruñón dijo...

seguro que sí, moli, seguro que sí...

Un abrazo