jueves, 17 de julio de 2008

El mérito de la constancia


Llegó con una juventud insultante y la osadía propia de los que aún no han aprendido que el que saca la cara se lleva la bofetá... Comiéndose el mundo, con muchas ideas y muchos impulsos, como correspondía a su edad. En lugar de pasar las horas muertas de las mañanas de cuaresma en la cafetería de la facultad, prefirió llevar sus pellas hasta San Pedro, para allí saber lo que es llevar a los romanos al hombro desde el Convento, montar y desmontar mil veces el canastillo, o buscar a Maroto en su oficina.
Casi se acababa de fundar la cuadrilla y muchos jóvenes llegaron como él, pero la vida en unos casos, y la falta de afición en otros, hicieron que hubiera, como en casi todas la cuadrillas en formación muchas idas y venidas, aunque él, supo sentenciarse y empaparse de las maravillas de María desde el primer momento y ahí ha estado siempre, con su inseparable Moli, después con su Fátima del alma (¡por Dios!, ¡que niña más guapa!).
Llegado el momento supo comerse el marrón de vestirse de negro con una cuadrilla que una y otra vez había que recomponer. Lo hizo y fue digno del cargo. Después supo ver que su momento ya había pasado y volvió debajo, demostrando la humildad del que se sabe al servicio de su hermandad, y la costalería del que está de verdad por El de Arriba y por sus compañeros.
Con su pinta impecable de abogado emprendedor, elegante hasta en tirantas, siempre tiene una palabra educada, un saludo encantador. Tiene el curioso don de la compostura, que mantiene hasta cuando los fresquitos van cayendo y las tonterías van fluyendo por la boca.
En resumen, sea este nuestro modesto homenaje a la constancia de un amigo, de un hermano. Te queremos Guillermo.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi más sincero agradecimiento por estas palabras. No son sino mas que aliento para continuar. Gracias de todo corazón.

costalero gruñón dijo...

la verdad es que willy es un tío de lo que no hay, sinceramente creo que le va más el terno negro y la gominita, que las tirantas y las cañas remangás, pero bueno, él sabrá lo que se hace,...es broma willy, no te me enfades.

ciertamente es un tío genial, siempre puedes contar con él, y siempre, siempre, acabas riéndote del trago más amargo que la vida te haga tomar, puesto que siempre está ahí, apoyándote, y aconsejándote en todo lo que le pidas, incluso sin pedírselo, que es lo que lo engrandece.

Un abrazo willy, quién sabe si algún día volvemos a vestirnos de faena juntos, tú en tu Sentencia, y yo, con mis Maravillas...

Moli dijo...

Gran reconocimiento a una gran persona de otra gran persona.
Simplemente señalo que la cuadrilla de la Sentencia no sería lo que hoy es sin ese que fue mi "fijaor", mi "capataz" y mi hermano.
Le debemos mucho de lo que con el tiempo hemos conseguido, así que, desde éste pequeño atril, GRACIAS por tu CONSTANCIA.

christian dijo...

pero weno pasais de pedir su dimision a darle un reconocimiento ke falta de personalidad jeje

En verdad ke seria de la cuadrilla sin el guille, hermano ante todo, y sobreto enamorao de sus titulares.

puentecofrade dijo...

Esta claro que hablar de la cuadrilla de Jesús de la Sentencia es hablar de Guille Padilla. Es un cofrade ejemplar y un referente a seguir para nuevas generaciones. Siempre junto a sus titulares en condición de lo que sea, ya sea costalero, capataz...) y , siempre estará alli. Seguro estoy de que aun tendrá cambio en sus funciones en esta bendita cuadrilla. He tenido la suerte de trabajar para él y al contrario, y es curioso nunca con él.... todo se andará. Abrazos veraniegas a la familia de la sentencia

Guille Padilla dijo...

Ya me quiere Ud. jubilar maestro??, no te queda mili...abrazos

Anónimo dijo...

Grande Guillermo!Es una suerte que la Semana Santa de Granada tenga gente como tu, Sabes que fuiste de las primeras personas que me metieron a mi en este mundillo y que me enseñaste muy bien a hacer las cosas y mejor dicho "lo que no tenia que hacer" jajaja hemos pasado muchas fatigas pero ...ahora todo es diferente.

Un abrazo artista, sigue como siempre!

Pedrito.